Los bebés saben nadar por instinto

Falso. Este mito es peligroso y nace de una verdad a medias. Es cierto que los bebés dejan de respirar cuando se sumergen en el agua. Pero esto no quiere decir que no se puedan ahogar. Si no se les saca rápidamente del agua, se ahogan porque sus pulmones se quedan bloqueados.materna tiene más de un 80% de agua, sobretodo la primera leche que sale con cada toma. La clave es que la lactancia sea a demanda.